Trabajar con amigas

Si alguna vez te han dicho que no trabajes con amigos, aquí tienes nuestra teoría para desmontar este mito

¿Cuántas veces te han dicho aquello de “no trabajes con amigos”?

A nosotras unas cuantas, y unas cuantas más lo hemos ignorado. No se nos ocurre otra forma mejor de compartir el día a día, que con las personas que ya
conocemos (para lo bueno y para lo malo), siempre y cuando, eso sí, compartamos valores. Y siempre y cuando, eso sí, continuemos respetando, diferenciando y cuidando los espacios de amistad y los de trabajo por separado. 

No será que no hemos vivido situaciones problemáticas antes por trabajar con personas conocidas, amigas, ex-socios, ex-parejas, (imagínate cuál de estas opciones es la peor!!!) …sin demasiados buenos resultados. Pero también muchas otras muy satisfactorias. Así que, como tantas cosas en la vida, ni blanco ni negro. Por eso, y a raíz nuestra experiencia y de esta foto que te explicamos más abajo, queremos compartir contigo algunas cosas que SÍ hemos aprendido en nuestro recorrido:

4 puntos a tener en cuenta para trabajar con amigas

1.-La amistad no debería ser el motivo para trabajar juntas: para empezar, debe haber un objetivo claro, y para continuar, es importante que nos complementemos. Cada persona aporta, al equipo, una o muchas habilidades necesarias para los objetivos que NO tiene la otra. Esto es en general, pero aplica muy especialmente para las relaciones entre socios. 

2.- Comunicación, comunicación y comunicación. Cuando algo no encaja, hablarlo con transparencia y mente abierta es muy útil. Procuremos evitar dar cosas por sentado. Como en la propia amistad, vaya! 

3.- Está bien ser conscientes de que es un riesgo (como enamorarse, dejar un trabajo, irse a vivir al campo, etc), al que podemos exponernos si queremos poder disfrutar de todas sus ventajas: que nos reímos, que nos entendemos, que nos admiramos y nos apoyamos, que nos lo pasamos genial, y que los efectos en el trabajo son más que visibles. 

4.- Si no sale bien, no vale quedarse sólo con el concepto de “fracaso”, sin tener en cuenta todo el tiempo que SI ha funcionado y ha salido bien. Y, si es posible, tratar de cerrar el tema con respeto, amor y autoestima, para preservar todo lo demás, o para sentar las bases de una nueva forma de relacionarnos.

En la foto, estamos Mónica y Mariona en el pasado congreso #Comun_ESS. Nos pillaron in fraganti, y por eso la foto es tan auténtica y representativa.

Desde enero, Mónica está colaborando en Waitala. Aportando ideas, energía, organización, estrategia, plan de acción, caña y mucha caña para impulsar nuevos proyectos en Waitala.

Pronto hará 10 años que nos conocimos en un curso, y desde entonces hemos compartido muchas risas, comidas, colonias, pyjama’s parties, y lo que nos queda con otras amigas emprendedoras y geniales como @sandruskistefani, @crisferrerfatjo, @dotinto y @ntemu.

Así que si has notado que últimamente estamos que no paramos, ya sabes quién es la culpable. Nuestro ritmo de trabajo es más o menos el mismo que antes, lo que pasa que ahora, gracias a la energía arrolladora y las ideas de @moniinrealife lo explicamos, y te llega. 

(Y si aún no lo has notado, ¡espérate que vienen curvas!)

Viva #trabajarconamigas!

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